Es un producto certificado, 100% natural y ecológico: no está refinado y no contiene ningún tipo de aditivos. Mujeres africanas lo elaboran por primera presión en frío, siguiendo técnicas artesanales, que han pasado de madres a hijas, manteniendo viva una tradición ancestral para conservar sus propiedades. Facilita la regulación del PH de la piel y no obstruye sus poros. Además, gracias a su vitamina A, estimula la regeneración y ayuda a lograr una piel tersa y bella. Testado dermatológicamente en pieles sensibles, su suave olor a chocolate blanco, su textura sedosa y su tono marfil lo hacen más que irresistible. División: Farmacia